Nuestra historia en Costales Bernal
Costales Bernal no nació en una oficina ni detrás de un gran proyecto empresarial.
Nació en una casa humilde de El Coronil, entre telas, agujas, muchas horas de aprendizaje y una enorme pasión por el mundo del costal. Desde pequeño, a Juan siempre le han acompañado las manualidades, la pintura y el gusto por crear cosas con sus propias manos.

Todo comenzó cuando la economía no permitía comprar un costal nuevo cada vez que hacía falta, y Juan, siendo costalero, decidió aprender a fabricarlo por su cuenta.
Su tía Carmen fue quien le enseñó a coser, dándole las primeras bases. A partir de ahí comenzó un aprendizaje constante y autodidacta que sigue a dia de hoy: horas de vídeos, investigación, pruebas, montar y desmontar costales para entender cada detalle.
Con una antigua máquina de coser de su madre, muchos errores, agujas clavadas y quemaduras de plancha, Juan confeccionó su primer costal. Después llegaron más, primero para su hermano y amigos, hasta que los encargos empezaron a crecer sin buscarlo. Lo que había nacido como un hobby se estaba convirtiendo en algo mucho más grande.
Y así se decidió crear Costales Bernal.

Desde entonces, la formación y la mejora han sido constantes: estudios de tejidos, colorimetría, costuras y acabados para conseguir productos de máxima calidad.
Hoy, con maquinaria industrial pero manteniendo la esencia artesanal, Juan sigue elaborando personalmente cada pieza, creando costales a medida, morcillas, fajas…
Ahora además, decide adentrarse en el mundo de la moda, creando sus propias colecciones de camisetas y prendas exclusivas.
Costales Bernal es una marca que sigue creciendo sin perder su origen: el trabajo, la pasión y las ganas de crear algo bien hecho.
"La experiencia de Costales Bernal es insuperable. Sus productos son un fiel reflejo de la pasión por la costalería y se adaptan perfectamente a mis necesidades."
Costalero experimentado